El pasado 15 de junio, el Rayo Vallekano consiguió frente al Zamora el ascenso a la división de plata estatal. La Peña rayista del Seco fue testigo del regreso del equipo a la división en la que más años ha militado. El partido fue intenso, con claro dominio del Rayo Vallekano que no quedó reflejado en el marcador y que acabó, ¡cómo no!, con una última jugada con que pudo haber convertido el sueño de los miles de rayistas en pesadilla.
Después del pitido final, la euforia se desató. La tradicional invasión del terreno de juego precedió a la procesión hasta la Fuente de la Asamblea. Al grito de “Vallekas, entera, se va de borrachera” las miles de aficionadas rayistas celebraron junto a su equipo el asceno a la Segunda división “A”.
A continuación, un castillo de fuegos artificales y a continuar la fiesta por los míticos “pafetos” de esta barriada obrera de Madrid.
A modo de anécdota, comentaros que ya contábamos con no poder acompañar esta noticia con su correspondiente reportaje fotográfico ya que Javi, preso de la euforia, dejó olvidada la cámara en uno de los pubs por los que pasaron los peñistas secanos. Afortunadamente, pudo recuperarla para que todas vosotras podáis también disfrutar del ambiente y de la fiesta.
¡Salud, Seco y Rayo!
Tags: fútbol, Rayo Vallekano
El Jose de la Gregoria nos comunica que ya ha nacido Carmela. ¡Enhorabuena a la Marisol, a la Carmela y al resto de la familia!Tags: nacimiento

Tags: Candelaria, Hoguera, San Blas
La matanza se realizaba, y realiza, siempre en invierno, normalmente en Navidades, ya que era la época en la que menos trabajo había en el campo y mas tiempo tenían para llevarla a cabo; además, el secado y curado de los productos de ésta requiere de tiempo frío y, preferiblemente, seco.
El día elegido se juntaba toda la familia, e incluso se solía contar con la ayuda de vecinos, con los que se compartían, a la hora de comer, los primeros productos que se obtenían del animal, como la asadura (los pulmones, corazón e hígado) o unas buenas gachas de matanza.
Lo primero que se hacía era escoger el cerdo, que en tiempos de nuestros padres había sido criado en casa. Actualmente, lo habitual es comprarlo ya muerto e, incluso, despiezado.
El desafortunado animal era situado sobre una mesa, fuertemente sujeto, para que nos se escapara, luego lo degollaban, recogiendo la sangre con la que luego se harían las morcillas.
Una vez muerto -se había preparado antes una hoguera- se le pasaban sobre la piel aliagas ardiendo para quemar los pelos y se utilizaban piedras para raspar y limpiar la piel quemada.
Como ya viene siendo habitual, entre 30 y 40 personas nos dimos cita minutos antes de la medianoche en la plaza de la Iglesia para dar la bienvenida al 2008. Las campanadas estaban sincronizadas a través deuna compleja red de satelites que llevaba la señal directamente desde la plaza del Sol de Madrid. Ya recibido el nuevo año, secanos y secanas repartimos besos, saludos, abrazos y deseos de felicidad para el año que acababamos de comenzar mientras brindabamos con cava, sidra o con lo que fuera menester.Tags: campanadas, Nochevieja
Tags: dialecto, diccionario
Desde Cuenca
Hay que salir de Cuenca por la carretera N-420 en sentido Ciudad Real. Después de pasar Villar de Olalla, a unos 5 o6 km encontreremos un desvío a la derecha a las carretaras CU-V-7042 y CU-V-7043. En menos de 1 km y tras cruzar el Jucar, aparecerá otro desvío a la derecha (CU-V-7042)donde ya aparecen indicadas las poblaciones de Barbalimpia, Poveda de la Obispalía y Villarejo Seco. La carretera transcurre por un pinar hasta llegar a Barbalimpia. Seguimos por la carretera hasta llegar al cementerio del Seco. Un poco más adelante, está el Calvario y la entrada (a la derecha) al pueblo.
Desde Madrid
Por la A-III llegamos a Villares del Saz (salida 130). Continuamos por la antigua N-III adentrándonos en el pueblo hasta un desvío a la izquierda con la indicación "Cuenca". Desde aquí sale la carretera CM-2217 que debemos seguir hasta el desvío a Villarejo Periesteban. Sin introducirnos en el centro del pueblo, seguimos la indicación Poveda de la Obispalia (¡ojo! carretera en obras). A 1 km aproximadamente sale una carretera a la derecha. En este cruce una señal indica Poveda de la Obispalía y, con rotring, Villarejo Seco. Sin dejar esta carretera, pasaremos por el antiguo caserio de La Cañada, "Cinco Pinos" y el caserio de Malpesa antes de llegar a Poveda. En Poveda, debemos bordear la iglesia por la izquierda (C/ Carretera Villarejo Seco) y continuar hasta, 4 km aproximadamente después, llegar al Calvario donde deberemos girar a la izquierda.
También podemos llegar por la A-40, desde la salida de Abia de la Obispalía.
Desde València / Barcelona.
Venimos por la A-III sentido Madrid, Una de las posibilidades es llegar hasta Villaes del Saz y seguir las indicaciones descritas en el itinerario desde Madrid.
Otra posibilidad es salir en la salida 155 – La Almarcha, donde cogeremos la N-420 sentido Teruel. hasta San Lorenzo de la Parrilla donde cogeremos la CU-V-7047 sentido Altarejos. Dejamos a la derecha Mota de Altarejos. Antes de llegar a Altarejos, nos incorporamos a la carretera CU-V-7042 que nos conducirá a este pueblo. Desde allí y por la calle del Agua, continuamos por la CU-V-7043 que acaba desembocando en la carretera que une Villarejo Periesteban con Poveda a la altura del caserio de Malpesa. Girar a la derecha y continuar hasta Poveda. Ya en Poveda, bordear la iglesia por la izquierda y continuar por la carretera hasta el Calvario (aproximadamente a 4 km de Poveda).
En Construcción 
Tags: gachas, gastronomía, migas
El termino municipal de Villarejo Seco se halla a caballo entre las estribaciones meridionales de la Serranía Conquense y la Manchuela, lo que va a definir
el perfil orográfico de nuestro pueblo.
Climáticamente, podremos hablar de un mediterráneo continentalizado, es decir, veranos calurosos y secos, e inviernos fríos, en los que el efecto atemperador del Mediterráneo se ve muy atenuado por el carácter interior de esta parte de nuestra provincia, concentrándose las precipitaciones en la primavera y, sobre todo, en otoño. Aunque, en absoluto, podamos hablar de “clima de montaña” la altitud, en torno a los 1000/1100 metros, juega su papel en la climatología secana, haciendo que en los inviernos fríos las heladas puedan ser importantes, o proporcionándonos un muy bien recibido frescor en las noches de verano.
Clima y orografía, principalmente, así como factores edafológicos (características de nuestros suelos) o de aprovechamientos tradicionales del territorio, van a determinar la vegetación y fauna que vamos a poder encontrar en Villarejo Seco.














